Page 383 - Hijos del dios binario - David B Gil
P. 383
un rosario hasta formar las más maravillosas
historias, vibrantes y cautivadoras, tanto que nadie
en el poblado caía dormido hasta que su voz
callaba, y aun después de que cerraran los ojos, su
historia continuaba con ellos, acompañándolos
durante el sueño.
»Era un don extraño, desde luego, pero no te
saciaba durante las hambrunas ni te abrigaba
durante el frío invierno, y todos sabían que aquel
muchacho que contaba quince años no sobreviviría
ni quince horas en el desierto. Por eso las mujeres
se abrazaron y lloraron al escuchar la elección del
anciano, y los hombres jóvenes que aspiraban a
representar a su tribu patearon furiosos el suelo, y
los más viejos se encogieron de hombros y se
dijeron que tampoco habría un rey tejedor durante
los próximos cincuenta años.
»Cuando llegó la mañana en la que los elegidos
debían partir, la madre y el hermano mayor de
Relator, sus únicos parientes vivos, lo apartaron a
un lado y hablaron con él en voz baja. Le dijeron:
“Relator, jamás podrás llegar a la montaña y no
queremos que mueras solo, perdido en el desierto.
¿Por qué no te alejas un poco del poblado y te
ocultas tras la gran duna que hay al Este? Mantente
oculto allí durante varios días, te llevaremos agua y
383

