Page 82 - Hijos del dios binario - David B Gil
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Adelbert, cada vez más elevado. Pero no le he
traído para hablar de arquitectura, me gustaría
saber más de usted antes de abordar asuntos de
negocios.
—Creo que ya sabe todo lo que puede saberse
sobre mí —dijo Daniel mientras cambiaba de
postura en su asiento, y notó que su voz aún no se
había desprendido del enojo que le acompañaba
desde Nueva Delhi.
—He visto su perfil, pero eso no es más que un
retrato hecho por mis analistas. Solo un necio
pretende conocer a una persona leyendo sobre ella,
la única manera de saber cómo es alguien
realmente es hablando cara a cara, viendo qué hay
en sus ojos. —Inamura hablaba un inglés correcto,
aunque no conseguía librarse de la fuerte
entonación japonesa que tan brusca resulta a oídos
de los occidentales.
—Muy bien, ¿qué desea saber de mí?
—¿Es cierto que estudió con el doctor Hatsumi?
—Daniel asintió con la cabeza—. ¿Y qué aprendió?
—Muchas cosas —señaló el interrogado con
voz queda.
—¿Le sirvió en África?
—¿Quiere decir que si lo que aprendí en Noda
me salvó la vida? Sí, en más de una ocasión.
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