Page 26 - LIBRO DE ACTAS-II-JORINVEDUC-2016
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idiosincrasia y sus estilos.
Resulta imperioso avanzar en indagaciones que permitan analizar en cada institución, en
cada organización, las especificidades y los entramados concretos y situados producidos en su
historia, con sus sujetos y en su contexto, como condensación específica de procesos más amplios,
resignificación e invención de nuevos sentidos. Y así, identificar el modo en que cada espacio se
erige en esas realidades complejas, tal como señala (Miguez;2009), como “una institucionalidad
dinámica, pugnando por resolver los conflictos que se le presentan”, una institucionalidad
constituyéndose en situación, según los espacios y sus historias, en tanto resuelve tensiones
(Schvarstein; 2004) trabajándose a sí misma, para sostenerse como lugar de pertenencia y
referencia para los diversos sujetos.
La investigación requiere miradas que permitan comprender la singularidad de las
experiencias, a la vez que inscribirlas en procesos más abarcativos y extensos.
1.3. Por otro lado, es necesaria una mirada teórica que no descuide la comprensión de las
instituciones educativas como lugares de construcción de lo público y común (lo que es de todos, lo
compartido), en tres planos: como lugar de transmisión y distribución de una herencia cultural, de
acceso a códigos culturales y herramientas para mirar el mundo, compartidos en tanto espacio de
filiación social y simbólica más allá de los espacios domésticos individuales, que ofrece un nuevo
lugar institucional y público, como alumno, con el que niños y jóvenes podrán identificarse,
pelearse, reelaborarlo y apropiarse, junto a otros alumnos, cada uno con sus marcas, sus
experiencias, sus diferencias; y como lugar de experiencia de encuentro público con “otros”,
mediada por un adulto “representante de la sociedad” en ese proceso de transmisión y filiación.
Es decir, una perspectiva conceptual que registre esta dimensión de las instituciones
educativas como espacio para efectivizar derechos e inclusiones, para la formación del sujeto social
como sujeto de derecho, espacio en cuyas redes se juega la participación en el mundo público por
derecho instituido. Según nos indican los recorridos en terreno, es en ellas donde hoy por hoy se
juegan profundas batallas sociales, culturales y políticas .
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1.4. En ese sentido, requerimos herramientas que permitan identificar y analizar los
procesos controversiales del presente -sobre todo aquellos vinculados a la igualdad, la inclusión y
la democratización-, y podemos anticipar que tenderán a agudizarse hacia el futuro en el horizonte
nacional. Procesos controversiales que nos muestran hasta qué punto los derechos, las políticas de
igualdad, las invenciones instituyentes, lejos de desplegarse en campos fértiles, se lanzan al ruedo
de las miradas sociales arraigadas, de los prejuicios sociales -agudizados al mismo tiempo en que
esos derechos fueron creciendo-, de los debates pedagógicos que encubren muchas veces
profundas diferencias ideológicas y políticas.
2. Sujetos.
Interesa destacar también el trabajo teórico necesario para identificar a los sujetos en la
investigación, reconocer sus rostros, sus miradas, sus intervenciones sobre la realidad, sus
prácticas, sus posicionamientos y contradicciones.
2.1. El trabajo de campo nos lleva a encontrarnos en una mixtura de procesos subjetivos y
simbólicos, anclados en fragmentaciones de la experiencia social y cultural, que exige profundizar
el esfuerzo por conocer a los sujetos, por encontrarnos con esa experiencia social, subjetiva y
educativa de los otros - sujetos de la investigación-, atendiendo a la alteridad y a la pluralidad de
4 Estas batallas álgidas en nuestros tiempos se expresan en las instituciones de formas variadas, que van 26
desde su reivindicación como tales hasta formas manifiestamente regresivas favoreciendo conflictos y
desencuentros. Un ejemplo claro es la institucionalización de la obligatoriedad de la escuela secundaria y las
dificultades para que los jóvenes sean mirados en el marco de un derecho a estar y permanecer en los
establecimientos. La tradición de una escuela secundaria restringida provoca no pocas tensiones al interior
de las escuelas.

