Page 750 - LIBRO DE ACTAS-II-JORINVEDUC-2016
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epidemias, trastornos, déficits… fabricados a medida.
Desde una perspectiva foucaultiana, la escuela no puede ser entendida desde principios
iluministas (“un sujeto siguiendo su datum natural, desarrollado e iluminado por la acción
pedagógica”), como camino hacia la racionalidad, la libertad e igualdad humanas. Advertir este
componente supone, para el accionar de los educadores, propiciar abordajes no reduccionistas,
simplistas ni improvisados; sino todo lo contrario, requiere de un posicionamiento crítico,
comprometido, formado, flexible, situado, relacional y multidisciplinar. Implica el convencimiento
de que revisar las representaciones y actitudes, en tanto formadores y actores sociales, no sólo
constituye un desafío posible sino también necesario.
La lógica neoliberal somete al sujeto a una multiplicidad de estímulos y mensajes, con
demandas y estándares de “calidad”, “perfección”, “rendimiento”, “consumo”, con variadas “recetas
infalibles”, peligrosamente generalizables, para la resolución de situaciones dificultosas. De este
modo, resultan pertinentes estos cuestionamientos: ¿quién/es regula/n y pauta/n dichos criterios?,
¿son susceptibles de ser alcanzados?, en caso afirmativo ¿a qué costo?, ¿serán funcionales a
determinados intereses?
Para finalizar…
Desnaturalizar y deconstruir estas falsas creencias construidas en base a supuestos “ideales”
incorporados/proyectados se torna medular. Aquí radica quizás el nuevo e importante papel que se
le pueda adjudicar a la escuela: preparar sujetos capaces de comprender y develar las nuevas lógicas
que el neoliberalismo instala. Nuevos agenciamientos, nuevos dispositivos de subjetivación, de la
mano de la escuela, pueden ser posibles e incluso “poner en jaque al propio neoliberalismo” (Veiga-
Neto, 2010).
Al respecto, Foucault (1984) afirma: “La elección ético-política que tenemos que hacer
diariamente es determinar cuál es el principal peligro… No es que todo sea malo, sino que todo es
peligroso… si todo es peligroso, entonces siempre tenemos algo que hacer. Así, mi posición lleva, no a la
apatía, sino a un híper y pesimista optimismo”. La situación actual, consta de un margen de
indeterminación, es a partir de ese margen que sería posible actuar para avanzar desde una
perspectiva foucaultiana y con ella en torno a la problemática del “TDAH”; ya que si bien el tejido
social atrapa al sujeto en una especie de red previa de forma casi inevitable, al decir de Elías (2000),
es cierto también que el tejido social es lo suficientemente elástico como para que se abran espacios
para pensar de maneras distintas a las lógicas instaladas y hegemónicas.
Bibliografía
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Una mirada alternativa con enfoque multidisciplinario. Buenos Aires. Ediciones Novedades
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