Page 793 - LIBRO DE ACTAS-II-JORINVEDUC-2016
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En cuanto a la evaluación, el grupo cerrado de Facebook, posibilitaba que los comentarios de
               la  practicante  en  su rol  de  docente,  sobre  cada trabajo, fueran aprovechados  por  todo  el  grupo.
               También se subieron imágenes, información complementaria y todo el material que se trabajaba en
               clase sumado a las producciones de las estudiantes, constituyéndose una especie de portafolio, de
               historial del proceso de enseñanza y aprendizaje desarrollado, que era compartido por el grupo. En
               este sentido, las TICs ponen en cuestión la noción de participación, interacción con la información en
               ámbitos donde se resignifica lo colectivo, la búsqueda y el recorrido que cada sujeto puede hacer por
               ciberespacio, pero que es posible de compartir a través de dispositivos y acciones que brinda la
               misma infraestructura tecnológica. Al mismo tiempo, es posible la construcción de imágenes desde
               la lógica de lo digital, poniendo en juego estrategias que resignifican las formas tradicionales  de
               producción visual, al mismo tiempo que se generan otras nuevas (Agustowsky, 2012) 452 .

               Análisis de la experiencia de la práctica docente
                      El  currículo  no  sólo  transmite  formas  culturales,  sino  que  se  instala  fuertemente  en  los
               dispositivos que impone la escuela para la producción de significados. Es decir, no puede haber
               neutralidad en el ofrecimiento de los bienes culturales que hace la escuela, pues incluye maneras de
               ver y de valorar y aún más de imprimir nuevas versiones a lo que se recibe, habilitando o negando
               discursos y prácticas.
                      Lo planteado expone la necesidad de incluir el análisis de las prácticas artísticas escolares
               dentro de un panorama más amplio, para lo cual resulta esclarecedor el concepto de la “escuela como
               máquina estetizante” (Pineau, 2007) 453 , para comenzar a desnaturalizar la supuesta ingenuidad y
               universalidad del sentido estético que se transmite y se inculca a través del discurso escolar, incluidas
               las prácticas de producción artística. Si se considera la estética una forma de apropiarse del mundo
               y de intervenir en él, se relaciona con la ética y se inscribe en el ámbito de lo político.
                      Las  experiencias  del  trayecto  formativo  si  se  potencian  en  las  realidades  escolares  en
               términos de transformar las condiciones ya descriptas, abren posibilidades de instaurar la búsqueda
               como dispositivo de aprendizaje artístico.
                      En este sentido, resultan esclarecedoras las palabras de Morin, E. (2009) 454  en relación al
               pensamiento complejo, y de qué modo este tipo de pensamiento debe sustentar las propuestas de
               enseñanza del arte en cuanto a que potencia una visión de la realidad en la cual las partes y el todo
               se interrelacionan de manera flexible, evitando las perspectivas aisladas y unívocas y posibilitando
               una mirada holística, multidimensional del todo, lo diverso incluido en el todo. El cambio en la mirada
               de estos estudiantes acerca de los alcances de una propuesta de enseñanza, resultaron del hecho de
               aceptar  un  desafío  y  no  contentarse  con  una  visión  del  arte  ya  conocida.  Concretamente,  hubo
               acciones pensadas a partir de la diversidad, que se diseñaron desde el supuesto de que el estudiante
               adolescente vive, transita e interactúa constantemente con lo diverso, con lo plural, con lo múltiple,
               tanto  como  el  adulto.  Las  propuestas  de  enseñanza  fueron  pensadas  desde  la  apertura  a  la
               multiplicidad como lógica del pensamiento del docente, su modo de situarse frente a la tarea, como
               actitud  para  interactuar  con  el  estudiante  adolescente  y  con  el  conocimiento.  Una  actitud  de
               búsqueda permanente, lo cual no significa el desconcierto, sino la construcción de certezas siempre
               como respuestas a lo emergente y como base de nuevos interrogantes. La certeza como organizador
               y estabilizador que permite nuevos movimientos y fluctuaciones.
                      De  este  modo,  se  rescatan  lo  positivo  de  las  consignas  de  trabajo  presentadas  a  las
               estudiantes, como la base de certeza necesaria, pauta a respetar por todos, sustrato común y desde
               el cual se parte: una presentación de instancias para el trabajo, para el hacer, situaciones a resolver

               452  Augustowsky, G. (2012). El arte en la enseñanza.  Buenos Aires: Paidós.
               453  Pineau, P. (2007) Cuadros de una exposición: comentarios sobre la escuela como máquina estetizante. En
               Frigerio, G. y Diker, G. (comps) Educar (sobre)impresiones estéticas. Buenos Aires. Del estante editorial.
               454 Morin, E. (2009) Introducción al pensamiento complejo. Barcelona. Editorial Gedisa.
                                                                                                              793
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