Page 796 - LIBRO DE ACTAS-II-JORINVEDUC-2016
P. 796
En este sentido, Hernández (2000) 456 expresa:
“los signos y los símbolos son el vehículo del significado y juegan un papel importante en la vida de
la sociedad, en una parte de esta sociedad, que es la que, de hecho, les da vida. El significado es
utilizado, o emerge, a partir de su uso”. (pag.48)
Según el autor, los sistemas. de símbolos puestos en uso conforman modos de pensamiento y
de acciónsobre la realidad, que permiten sortear procesos individuales y comprender la
multiplicidad de significados presentes en ella, a partir de las pautas de organización que otorgan
dichos sistemas, al mismo tiempo que posibilitan la creación de nuevos significados por parte del
sujeto.
Walter Benjamin 457 detectó en su momento el “deseo básico de las masas metropolitanas” de
acortar la distancia aurática que la obra de arte proponía. Es decir, la idea de montaje, de fusión de
elementos sacados de su contexto de origen, para crear nuevas tramas y significados provenía del
campo artístico. Ahí mismo se estaba planteando la ruptura y el eclipse del aura o quizás la
posibilidad de crear, a partir de las imágenes o metáforas producidas en la línea de esta lógica, su
propia aureola. La producción cultural de la época ya estaba registrando el pulso del cambio en el
público y en las condiciones de percepción e interpretación del mismo. En la actualidad, aquello que
Benjamin ya visualizaba en las primeras décadas del siglo XX, esto es la decadencia de la aureola del
arte tradicional resulta del efecto producido por las nuevas tecnologías culturales, en los nuevos
procedimientos para manipular y producir los significados, en los nuevos recorridos que se realizan
para el disfrute y apropiación de los bienes culturales. Pero esto debe ser operado en lógicas y
ámbitos diseñados para la reflexión y la discusión sobre los objetos culturales devenidos en objetos
de conocimiento que propongan nuevas miradas sobre los mismos y sobre todo, la posibilidad de
ejercer la participación y el juicio crítico obligando a desocultar la trama que encierra todo
acontecimiento, todo discurso social, como hace la cámara con lo que se esconde bajo la piel de lo
visible, de lo aparentemente obvio. Y este enfrentamiento con otras versiones, otras alternativas de
lectura de todo hecho cultural, resulta un ejercicio válido para intentar analizar la praxis de la
transmisión cultural que implica lo educativo.
Bibliografía
Augustowsky, G. (2012) El arte en la enseñanza. Buenos Aires. Paidós.
Back- Morss, S. (2005) Walter Benjamin, escritor revolucionario. Buenos Aires. Interzona Editora.
Debray, R. (1992) Vida y muerte de la imagen. Historia de la mirada en Occidente. Barcelona. Paidós.
Eisner, E. (1994) Cognición y curriculum. Una visión nueva. Buenos Aires. Amorrortu Editores.
Eisner, E. (1995) Educar la visión artística. Buenos Aires. Paidós
Hernández, F. (2000) Educación y Cultura Visual. España Editorial Octaedro.
Morin, E. (2009) Introducción al pensamiento complejo. Barcelona. Gedisa
Pineau, P. (2007) Cuadros de una exposición: comentarios sobre la escuela como máquina estetizante. En
Frigerio, G. y Diker, G. (comps) Educar (sobre)impresiones estéticas. Buenos Aires. Del Estante Editorial.
Terigi, F. (2007) Nuevas reflexiones sobre el lugar de las artes en el currículo escolar. En Frigerio, G. y Diker, G.
(comps) Educar (sobre)impresiones estéticas. Buenos Aires. Del Estante Editorial.
456 Herna ndez, F. (2000). Educación y Cultura Visual. Espan a: Editorial Octaedro.
457 Back- Morss, S. (2005) Walter Benjamin, escritor revolucionario. Interzona Editora, Buenos Aires.
796

