Page 802 - LIBRO DE ACTAS-II-JORINVEDUC-2016
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El repertorio o la selección de esas canciones familiares para los estudiantes delimitan una
estrategia basada en el interés del alumno que tiene una doble dimensión. La primera, para la
generación de ese consenso con el grupo de estudiantes con el fin de impartir la enseñanza de la
música; y en segunda instancia, la construcción de un ambiente para la permanencia en las clases.
Recursos didácticos para la representación de las melodías
La música como disciplina requiere de sistemas de notación específicos como la fijación de
pentagramas y figuras rítmicas que tienen una duración temporal. Cada nota representada en un
pentagrama tiene un sonido de acuerdo a su ubicación. Para esta tarea que aparentemente conlleva
una gran complejidad, la adaptación al aula de las escuelas secundarias, se realiza mediante las
llamadas analogías o agrafias analógicas.
En cada una de las clases se evidencia la ausencia de la notación musical, pero se resalta la
utilización de medios gráficos que el docente denomina agrafias analógicas.
“Si yo me limito solo a hacerle tocar en ese nivel 3 van hacer cosas muy sencillas que lo va
a terminar aburriendo por eso yo recurro a algunas agrafias analógicas para que ellos
puedan tocar cosas más difíciles y más complicadas de lo que por ahí da el tiempo de lo
que podamos ver del pentagrama.” 471
Según Saitta (2000) la utilización de estos elementos le permite al docente dar una serie de
indicaciones, a veces usando símbolos, otras veces planteando analogías y otras directamente
indicando la acción. Actividad que está ligada a la representación melódica mediante tablaturas
con el fin de transmitir la ubicación de los sonidos en algunos instrumentos.
A su vez el docente presenta un dominio análogo similar a la lectura de un idioma, en este
sentido es posible hablar de la aprehensión del lenguaje musical por parte de los alumnos con
ayuda de esas agrafias.
La música es sonido, en las clases se escuchan sonidos de todo tipo, pero la materialidad de
esos cuerpos sonoros con una duración, son evidentes mediante la gráfica. Este es el soporte que
los docentes de educación musical resaltan en cada una de las clases al escribir en el pizarrón los
diagramas pertenecientes a un determinado instrumento.
Es un recurso que implica ejercer una transposición didáctica que va desde la complejidad
del pentagrama y la notación musical, como conocimiento adquirido en la formación académica
del docente, hasta la lectura simplista de las notas en el pizarrón.
El docente utiliza la representación gráfica no solo para ejecutar los sonidos sino para
acercar al alumno al mundo del aprendizaje significativo, descubriendo el sustento de la práctica
musical en sus conocimientos previos, en el mundo sonoro que lo rodea desde el inicio de su
escolaridad.
En este contexto se establece el rumbo para experimentar la música en niveles superiores donde
las canciones no solo son ejecutadas en el nivel tres, como dice el docente y como lo marca un
pentagrama escrito sin sostenidos o bemoles, sino que llega al número seis y en el ensamble
musical se escucha la complejidad de la obra.
“y agrega al diagrama para quena las notas la-do-la-do-la-do-la-do-do-si y a la parte de la
quena mi-sol-mi-sol-mi-sol-si-re”
472
Trabajar sobre los conocimientos previos de los alumnos establece la construcción de un
aprendizaje basado en andamiajes donde el alumno va incorporando saberes de forma escalonada.
En la enseñanza de la música este es un concepto tomado por los docentes como un aspecto
471 (ENº2-35) Ibíd.
472 (ObsNº4-18)
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