Page 314 - Pensad En Flebas - Iain M. Banks
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manos izquierdas y extendiendo el brazo derecho para
conservar el equilibrio. Era la litera que les había visto
transportar por la jungla el día antes, cuando la
lanzadera había sobrevolado la isla. Horza intentó
alzar la cabeza para ver lo que contenía. Dos hileras de
hombres dieron la vuelta a la litera para que quedase
de cara a Horza y la dejaron en el suelo. Después los
dieciséis se sentaron en el suelo con expresión de estar
agotados. Horza no podía apartar los ojos de la litera.
Sentado en ella estaba el ser humano más enorme
y obscenamente gordo que había visto en toda su vida.
El día anterior Había visto la litera y su inmensa
carga desde la lanzadera de la Turbulencia en cielo
despejado, y confundió al gigante con una pirámide de
arena dorada. Ahora podía ver que su primera
impresión se había aproximado bastante a la realidad,
aunque sólo en la forma y no en la sustancia. Horza no
estaba seguro de si aquel enorme cono de carne humana
pertenecía a un varón o a una hembra; inmensos
pliegues de carne con aspecto de mamas brotaban de la
parte superior y central de su torso, pero colgaban sobre
olas todavía más enormes de grasa desnuda y carente
de vello, que eran sostenidas en parte por las piernas del
coloso y en parte las rebasaban para reposar sobre la
superficie de lona de la litera. Horza no pudo ver la más
mínima prenda de ropa sobre el cuerpo de la
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