Page 402 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei Gabri e l Berm údez Casti llo
riendas y les siguiese. Pero no era así. El caballo había
permanecido inmóvil, con los llameantes ojos fijos en
él, y se había quedado donde estaba, sin hacer ningún
movimiento.
Había un silencio absoluto. Incluso las aves y los
merodeadores nocturnos parecían haber callado, como
impresionados por la matanza que había tenido lugar
pocas horas antes.
Caminaron a lo largo de la corroída pared del
edificio, cuidando de no tropezar en las irregulares
losas, muchas de las cuales, levantadas a medias por
nudosas raíces, ofrecían dificultades para caminar
sobre ellas. El Capitán Grotton, con el fusil apuntado
hacia adelante, fue el primero que entró en el templo,
seguido inmediatamente por los demás...
—Janne a la derecha de la puerta... Tú, Largo Reed, a
la izquierda. Pegaos a la pared, y vigilad bien... Los
demás, seguidme.
La puerta, carente de hojas, aun cuando con residuos
de grandes y oxidadas bisagras, desembocaba en una
gran sala sin columnas, con el pavimento de blanco
mármol, o algo parecido, en donde se reflejaba
lóbregamente la luz plateada de lo que había al fondo.
A lo largo de las paredes se amontonaban pesados
restos de maquinaria destrozada, apilados de
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