Page 406 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei Gabri e l Berm údez Casti llo
nuevo, sintiéndose mareado y con el cuerpo totalmente
dolorido. La cicatriz de la frente, donde le hiriera con
su rifle la enviada de la Ciudad, había vuelto a dolerle,
y le latía furiosamente.
La sensación de frío y de humedad se hizo más clara.
Notó, bajo su espalda, algo como protuberancias que
se le clavaban en algunos lugares, causándole un
intenso dolor...
—Bebe...
Le pusieron un basto cuenco de barro en la boca. El
líquido sabía espantosamente mal, a pesar de lo cual
trató de hacer pasar algunos tragos a través de la
irritada garganta.
—Lʹs comemʹs qʹmados.
—Dʹslo a ʹlia.
—Mʹs pʹrte pʹra mi.
—No. Yo mʹs.
Reconoció las broncas voces de bajo de los mandriles,
y abrió los ojos. Estaba tendido en el suelo, sobre un
pavimento formado por gruesas piedras redondas,
cuya desigual presión era lo que sentía en la espalda.
A su alrededor estaban acurrucados en el suelo,
sentados como monos, y completamente desnudos, lo
mismo que él, el resto de la expedición. En un rincón
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