Page 398 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei Gabri e l Berm údez Casti llo
más apretado, y los ojos rodeados de profundas ojeras
violáceas.
Quedaban diez. Marta di Jorse, el Capitán Grotton,
Sergio, el abuelo Jones, Amos Smith, Zacarías Gómez,
Magnus Peterson, María Viborg, Janne Bergamo y el
Largo Reed. Tres mujeres y siete hombres, con poca
pólvora y sin alimentos.
Los mandriles malheridos gemían y gritaban a su
alrededor, revolcándose en su propia sangre. Uno de
ellos, con las piernas rotas, se arrastró hacia el cadáver
de uno de sus compañeros y le clavó los dientes en el
hombro, arrancando un pedazo de carne, que deglutió
apresuradamente, los malsanos ojuelos fijos en la
patrulla, soltando chorros de baba por ambos lados del
hocico azul.
Un espeso parloteo surgía aún de entre los mandriles
heridos y de las profundidades del bosque:
—¿Volvʹmos?
—Yo no vʹelvo. Mʹ cogen y mʹ matan.
—Esos sʹ comʹn.
—La pʹrncʹsa dʹra.
Las lentas voces de bajo se retiraron hacia el fondo
del roquedal y dejaron de oírse. Sólo se escuchaba
algún bronco gemido entre los cuerpos peludos
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