Page 410 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
P. 410
Viaje a un plan eta Wu -Wei Gabri e l Berm údez Casti llo
pinchazos. Solamente María Viborg permanecía
tendida donde estaba, como insensible, hasta que entre
el Capitán Grotton y el abuelo Jones la retiraron hasta
el fondo de la celda. Afortunadamente los mandriles se
cansaron pronto de su diversión, y se retiraron junto a
las antorchas, rezongando y parloteando en su bestial
lenguaje.
—¿Qué le pasa? —preguntó Sergio, señalando a
María.
—Lo mismo que a mí —dijo Marta, con su ronca voz
llena de odio—. Nada más encerrarnos aquí nos
cogieron a ella y a mí y nos llevaron arriba... Había más
de veinte mandriles borrachos, bebiendo arak... Nos
violaron. Luego nos trajeron aquí de nuevo. Lo que
pasa es que ella lo soporta peor que yo...
Como si algo se hubiera roto en su interior. Marta
ocultó el rostro en los hombros de Sergio. Este la rodeó
con los brazos, casi sin sentirse irritado por lo que la
mujer acababa de decir. Le parecía haber perdido toda
capacidad de ira y de sufrimiento... Con horror, se dio
cuenta de que estaba dispuesto a tolerar cualquier cosa
con tal de salir vivo de allí, si es que ello era posible.
Sin embargo, con la mano libre, acarició suavemente
los sucios y revueltos cabellos de Marta, una vez tras
otra, una vez tras otra, muy despacio, sin detenerse,
sintiendo que este acto repetido le devolvía algo de
410

