Page 419 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
P. 419
Viaje a un plan eta Wu -Wei Gabri e l Berm údez Casti llo
templo de la Piedra de Luna.
La figura no contestó. Estaba introduciendo, con una
mano huesuda y larga, montones de bayas bajo el velo
gris que le cubría el rostro. Con sorpresa, Sergio vio
que la mano era blanca, arrugada por la edad y
cubierta de manchas amarillentas, pero no la grosera
zarpa negra de un mandril. Faltaba totalmente, el dedo
índice, formando allí la palma un grueso muñón.
—¿Vienes... vienes de arriba? —dijo la figura, con voz
mucho más alta, cascada y casi ahogada por los velos,
pero que revelaba una avanzada edad.
—Sí; vengo de arriba —respondió Sergio—. ¿Quién
eres? La figura se encorvó hacia adelante, con las dos
sarmentosas manos abiertas ante el bulto gris del
rostro.
—¿Sigue... sigue habiendo... zumo de naranja, y
Neocafé, y tostadas con mantequilla, y... y bonitos
trajes... y hielo... hielo... mucho hielo...?
—Sí...
—¿Y hombres... hermosos hombres blancos, vestidos
de cuero, con cinturones brillantes... mujeres con
sedas... cines, patatas fritas envueltas en celofán,
helados... muchos helados, de vainilla, de chocolate, de
limón?
—Sí...
419

