Page 421 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei Gabri e l Berm údez Casti llo
—Bomba, bomba, bomba. Bomba helada... Oh, lo que
hecho de menos el hielo, hielo, hielo! Lo mataron...
como quisieron matarme a mí... pero me salvé... la nave
cayó aquí, ¿sabes?
La vieja volvió a trepar a su montón de almohadones,
y tomó una brillante espada que había en la pila de
despojos. Comenzó a trazar círculos en el aire con ella...
era un arma resplandeciente, con la hoja brillante como
un espejo, el mango de marfil, con un curioso escudo
negro y oro en el puño, y gruesos cordones dorados
pendientes de la cruz.
—Cayó aquí... cuando me echaron. ¿Por qué me
echaron? ¿Y sigue habiendo dobles genéticos... arriba?
—Sí... ¡Suéltame!
—Dobles... y también hielo. ¡Qué maravilla! Si
hubiera tenido mi doble genético... me habrían
cambiado este dedo que me falta... pero no lo dejaron...
lo quemaron, cuando me echaron de la Ciudad... Mi
buen doble... La tenían en él... ¿cómo se llama? No lo
sé, no me acuerdo de nada... en él... y yo iba a verla...
estaba allí, guardada en su tumba de cristal, con los
ojos azules abiertos... muy bonitos, como los míos,
¿ves? y le daban de comer... La incorporaban... Le
metían la comida en la boca, y ella comía, como una
muñeca... tan hermosa... como yo. Pero ella no tenía
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