Page 452 - Negrete Javier - Alejandro Magno Y Las Aguilas De Roma
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el mando supremo, todo el mundo dice que Tegea fue
una gran victoria de Crátero.
—No es justo, tío.
—Claro que no lo es. Y ahora volverá a ocurrir lo
mismo. Ya puedo hacer maravillas en el campo de
batalla, que cuando venzamos a los romanos dirán que
todo ha sido mérito de Alejandro. ¡Ah, ojalá pase algo,
lo que sea, para que yo pueda tener el mando de todo
el ejército aunque sólo sea un día! ¿Es que aún no he
luchado suficiente para merecerlo?
—No entiendo qué quieres decir.
Pérdicas se frenó en seco y volvió a mirar a su
sobrino. El joven le observaba con los ojos muy abierto,
casi asustado. Comprendió que había hablado más de
la cuenta.
—No es nada, Gavanes —le dijo, dándole un
cariñoso pescozón—. Alejandro es un dios para mí. Por
eso a veces me gustaría que hiciera como Zeus en la
guerra de Troya, y se apartara un poco para ver cómo
derroto en su nombre a los enemigos igual que hacía
Aquiles. Lo único que todos queremos es que
Alejandro se sienta orgulloso de nosotros. ¿No te
parece?
—Sí, tío.
—Ven conmigo. Cabalgaremos juntos por la playa
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