Page 457 - Negrete Javier - Alejandro Magno Y Las Aguilas De Roma
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Crátero no poseía ni la elegancia ni la distinción de
Pérdicas, pero Lisanias había aprendido a apreciarlo
más, pues su afecto por Alejandro era sincero. Al igual
que Pérdicas, era natural de Orestis; pero a él se le
notaba más lo montañés, ya que nunca se había
molestado en refinar sus modales. Le gustaba definirse
como un simple stratiotas, un soldado. Había gozado
de la confianza de Alejandro desde muy pronto. En la
batalla de Iso ya le había entregado el mando de cuatro
batallones de hoplitas, y ya por entonces sólo estaba
por debajo de Parmenión en jerarquía. No era raro que
Crátero hubiese apoyado de corazón a Alejandro
cuando Filotas, el hijo de Parmenión, no reveló a
tiempo una conjura contra el rey. Era una buena forma
de librarse de dos rivales: el padre en el presente y el
hijo en el futuro.
En aquel asunto, Lisanias tenía el corazón dividido.
Era incapaz de aceptar que Alejandro pudiese llegar a
ser injusto o cruel, mas por otra parte sentía una gran
admiración por Parmenión, que estaba emparentado
con la familia de su madre y de quien siempre se había
hablado bien en su casa. La solución para él era pensar
que el rey había estado mal aconsejado por sus amigos,
sobre todo por Crátero y Hefestión, quienes le
recomendaron torturar a Flotas para averiguar toda la
verdad. Supuestamente, el joven había implicado a su
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