Page 461 - Negrete Javier - Alejandro Magno Y Las Aguilas De Roma
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—Entonces es muy sencillo. Ve arrancándole las
uñas al portador del mensaje hasta que confiese quién
se lo ha entregado. Es lo más eficaz. Por lo menos, yo
nunca he tenido que llegar a la mano derecha.
—Por desgracia, el tipo llevaba un veneno encima y
se las arregló para ingerirlo antes de decirnos nada.
Crátero desenrolló el papiro y leyó, deletreando
despacio y en murmullos. De vez en cuando
comentaba en voz alta alguna cifra o soltaba una
blasfemia.
—Quien sea, está bien informado de todo —
comentó casi al final del rollo—. Cada escuadrón y
cada compañía aparecen con su composición, su
número exacto, el nombre de su jefe... Un poco más y
menciona el antojo en forma de lechuza que tengo en
el culo. —De pronto su expresión cambió—. Caramba,
¿qué dice aquí? «El hijo de Amón ha vuelto a beber. Es
posible que sufra alguna enfermedad grave, o al menos
que él lo crea. Es un hombre supersticioso, y desde que
su médico no está con él el pavor que siente a la muerte
se ha agudizado.»
Alejandro le quitó la nota. Aunque intentaba
controlarse, la voz le temblaba de ira.
—¡Pavor a la muerte! Si descubro quién ha escrito
esto haré que lo espeten como a un lechón y lo asen a
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