Page 467 - Negrete Javier - Alejandro Magno Y Las Aguilas De Roma
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—Lo sé. Ahora, descansa. Te hará falta.


                  Cuando  el  veterano  general  se  retiraba  ya,

            Alejandro dijo:



                  —¡Ah! Pérdicas te acompañará.


                  Crátero frunció el ceño, perplejo, pero sólo fue un

            instante.


                  —Eso  está  bien.  Pérdicas  es  un  buen  compañero.

            Siempre nos ha ido bien juntos.



                  Cuando se quedaron solos de nuevo, Alejandro se

            acercó a la balaustrada y volvió a mirar al cometa. Al

            este, la luna empezaba a asomar sobre los montes.



                  —¿Tú crees que algo que parece tan pequeño puede

            matarnos a todos, Lisanias?


                  —No  lo  sé  —dijo  él,  acercándose  al  rey  y

            apoyándose a su lado en el rastel de piedra. Se quedó


            pensando  unos  segundos  y  dijo—:  ¿No  confías  en

            Crátero?


                  —¿Por qué dices eso?


                  —No le has contado que te sientes mal. Pensé que a


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            él le confesarías tu...               —¿Mi enfermedad? No, Lisanias.

            No  puedo  hacerlo.  Dei  emé  einai  krateróteron  tu

            Kraterú.  —Pero  siempre  me  has  dicho  que  es  un

            hombre leal.



            6  «Debo ser más fuerte que Crátero.» Alejandro hace un juego de palabras con el nombre de su general, que
               significa «fuerte», aunque para ello utilice una forma analógica del comparativo y no la correcta.
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