Page 474 - Negrete Javier - Alejandro Magno Y Las Aguilas De Roma
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HISTORIAS DE TRAICIÓN


                  —¿Cómo me dijiste que se llamaba tu muñeca? —

            preguntó Néstor vocalizando muy despacio mientras


            inspeccionaba el drenaje de la sien de Lila.

                  —No hace falta que me hables así. No soy tonta —


            contestó la niña, que estaba de mal humor porque aún

            no la dejaban bajar de la cama para jugar. Néstor pensó

            que era buena señal.


                  —Perdona.  La  verdad  es  que  hablas  griego  muy


            bien. Cuando seas mayor, seguro que lo hablas mejor

            que tu hermano —respondió Néstor.


                  —Y se llama Pulcra —añadió Lila, abrazando a la

            muñeca—. Ya no te lo digo más.



                  Néstor  sintió  que  alguien  le  observaba.  Volvió  la

            cabeza  y  sorprendió  la  mirada  de  Julia.  La  hermana

            mayor de la niña tenía los ojos empañados.



                  —Hoy  también  ha  dormido  muy  bien.  —Para

            disimular sus lágrimas, la mujer del pretor se inclinó

            sobre la niña y abrió la bulla de oro que colgaba de su


            cuello. Después metió dentro unos hilos de colores y

            volvió a encajar las dos mitades del amuleto—. Ya no

            tiene convulsiones.


                  Néstor se apartó de la cama y estiró la mano para


            tomar a Julia del codo y hablar con ella a solas. Luego

            pensó que no sabía si era correcto hacer eso con una




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