Page 752 - Negrete Javier - Alejandro Magno Y Las Aguilas De Roma
P. 752

sin  él?  —saltó  Meleagro—.  Somos  macedonios,

            Alcetas. ¡Nos bastamos y nos sobramos para derrotar a


            los  romanos  sin  Alejandro!  —¿Quién  mandaría  el

            ejército? —preguntó Átalo, con venenoso sarcasmo—.

            ¿Tú, Meleagro? —Por supuesto que podría hacerlo —


            contestó él. Vació la copa de vino de un trago y aporreó

            con  ella  la  mesa  para  que  un  paje  se  la  rellenara—.


            Hasta  borracho  sabría  hacerlo.  —No  se  me  ocurriría

            otra forma.


                  —¡Cualquiera  de  nosotros  podría  hacerlo!  —dijo

            Meleagro, subiendo cada vez más la voz y sin hacer


            caso  a  las  palabras  de  Átalo—.  El  trabajo  ya  lo  hizo

            Filipo, que creó este ejército. No su hijo.


                  —Apuró de nuevo la copa y agarró al paje por la


            túnica para que no se alejara y aprovechara el viaje. Los

            demás generales cruzaron miradas significativas, como

            echándose  a  suertes  quién  lo  sacaría  a  rastras  de  la


            tienda—. ¡Hasta Eumenes podría mandarnos!


                  El  secretario  real,  que  estaba  escribiendo  algo  en

            una tablilla de cera, levantó la mirada y respondió:


                  —Seguramente  podría  ser  mejor  general  que  tú.


            Llevo toda la vida con Filipo y Alejandro, y con la boca

            cerrada  y  los  oídos  abiertos.  —Hablaba  con  una

            vehemencia insospechada en él—. He leído los trabajos


            de  Jenofonte,  de  Tucídides  y  de  Eneas  Táctico.  He

            asistido a más consejos de guerra que todos vosotros


                                                              752
   747   748   749   750   751   752   753   754   755   756   757