Page 119 - La estacion de la calle Perdido - China Mieville
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Estaba observando a Derkhan tomando rápidas notas.
— ¿Es para el RR? —susurró.
Derkhan echó un suspicaz vistazo alrededor.
—Puede. Depende de qué más veamos.
—Lo que veremos —siseó Isaac furioso, arrastrando a
Derkhan con él a ver la siguiente tienda— es pura crueldad
humana. ¡Pura desesperación!
Se habían detenido detrás de un grupo de ociosos que
contemplaban a una niña nacida sin ojos, una frágil y
esquelética pequeña humana que gritaba desarticulada
mientras sacudía la cabeza al sonido de la multitud. « ¡VE
CON SU SENTIDO INTERIOR! », proclamaba el cartel
sobre su cabeza. Alguien frente a la jaula cloqueaba y le
gritaba.
—Esputo divino, Derkhan... —Isaac sacudió la cabeza—.
Míralos atormentando a la pobre criatura.
Mientras hablaba, una pareja se alejó de la niña expuesta
con expresión de disgusto. Se giraron al marcharse y
escupieron a la mujer que más fuerte había reído.
—Las cosas cambian, Isaac —dijo Derkhan en voz
queda—. Cambian rápido.
El guía recorría el camino entre las hileras de pequeñas
tiendas, deteniéndose aquí y allí en horrores selectos. La
multitud comenzaba a disgregarse. Pequeños grupos
curioseaban por su cuenta. En algunas tiendas eran detenidos
por ayudantes, que esperaban hasta que se hubiera
congregado el número suficiente como para desvelar sus
piezas ocultas. En otras, los visitantes entraban directamente,
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