Page 128 - La estacion de la calle Perdido - China Mieville
P. 128
sus ventosas en el agua para pescar. ¡Y lo que hacen con los
de los espectáculos de gladiadores...! Y no es que admitan
que son para eso... La reconstrucción es la creatividad
pervertida, corrompida, rancia. Recuerdo que una vez me
preguntaste si era difícil el equilibrio entre escribir sobre arte
y escribir para RR. —Se volvió hacia él mientras paseaban
por la feria—. Es lo mismo, Isaac. El arte es algo que eliges
hacer... es una unión de... de todo cuanto te rodea para formar
algo que te hace más humano, más khepri, lo que sea. Más
una persona. Incluso en la reconstrucción sobrevive ese
germen. Por eso, los mismos que desprecian a los rehechos
se sienten fascinados con Jack Mediamisa, exista o no. No
quiero vivir en una ciudad cuya mayor forma de arte sea la
reconstrucción.
Isaac metió la mano en el bolsillo, en busca del Renegado
Rampante. Tener siquiera un ejemplar era peligroso. Lo
tanteó, imaginando un gesto de desprecio hacia el nordeste,
hacia el Parlamento, hacia el alcalde Bentham Rudgutter y
los partidos que reñían incansables por la división del pastel.
Los partidos del Sol Grueso y las Tres Plumas; Tendencia
Diversa, a los que Lin llamaba «escoria corrupta»; los
mentirosos y seductores de Al Fin Vemos; todos ellos ralea
pomposa y dividida, como todopoderosos niños de seis años
en un cajón de arena.
Al final de la senda pavimentada con envoltorios de
caramelo, carteles, entradas, comida aplastada, muñecas
tiradas y globos reventados, esperaba Lin, recostada sobre la
entrada de la feria. Isaac sonrió con sincero placer al verla.
Cuando se acercaron, se incorporó y los saludó mientras se
dirigía hacia ellos.
127

