Page 148 - La estacion de la calle Perdido - China Mieville
P. 148
ella aparecía. La cavidad triangular de la buharda parecía
extenderse al menos un tercio de la longitud de la terraza,
todo un estudio de perspectiva, con la caótica aglutinación
de carne que era el señor Motley aguardando en su centro.
No había mobiliario alguno, pero sí una puerta que
conducía a algún pequeño pasillo exterior. Nunca la veía
abierta. El aire del ático era seco. Lin recorría los tableros
sueltos, arriesgándose con cada paso a clavarse alguna
astilla. Pero el polvo en las grandes ventanas abuhardilladas
parecía traslúcido, al admitir la luz y difuminarla. Lin hacía
pequeñas señales al señor Motley para que se situase bajo el
albor y luego caminaba a su alrededor, reorientándose, antes
de proseguir con la escultura.
Una vez le había preguntado dónde pondría aquella
representación a tamaño natural.
—No es nada que deba importarle —le había respondido
con una amable sonrisa.
Se plantaba ante él y observaba la luz grisácea y mortecina
capturando sus rasgos. Cada sesión, antes de comenzar,
pasaba algunos minutos familiarizándose de nuevo con su
forma.
En el primer par de sesiones, Lin había estado segura de
que cambiaría de un día para otro, de que los fragmentos
fisonómicos que lo formaban se reorganizaban cuando nadie
miraba. Le asustaba aquel encargo. Se preguntaba histérica
si era como el trabajo de un niño en una obra moral, si sería
castigada por algún pecado nebuloso al tratar de congelar en
el tiempo un cuerpo fluido. Le aterraba decir nada, tener que
comenzar cada día desde el principio, una y otra vez.
147

