Page 489 - La estacion de la calle Perdido - China Mieville
P. 489
Derkhan apretó los labios e intentó fijar la puntería.
Disparó. La polilla dio una vuelta y sus alas se sacudieron.
Abrió las fauces cavernosas y dejó escapar un horrísono
siseo estrangulado, un chillido subsónico. Isaac vio un
pequeño agujero en el papiro de su ala izquierda.
Barbile gritó y aguardó un instante, antes de comprender
que estaba viva. Volvió a gritar.
La polilla se giró hacia Derkhan. Dos de sus tentáculos
recorrieron los dos metros y medio que los separaban y
golpearon petulantes su espalda. Se produjo un poderoso
crujido y Derkhan fue arrojada a través de la puerta abierta,
sin aliento. Gritó al aterrizar.
— ¡No mires atrás!—aulló Isaac—. ¡Vete! ¡Vete! ¡Ya
voy!
Trató de cerrarse a las súplicas de Barbile. No tenía tiempo
para recargar.
Mientras se dirigía lentamente hacia la puerta, rezando
para que la criatura siguiera ignorándolo, contempló lo que
se revelaba en el espejo.
Se negó a procesarlo. De momento era una sucesión ciega
de imágenes. Más tarde lo consideraría, si dejaba aquella
casa vivo y lograba volver a su hogar, con sus amigos, si
sobrevivía al plan. Entonces reflexionaría sobre lo que había
visto.
Pero, de momento, tuvo el cuidado de no pensar en nada
mientras veía a la polilla volver su atención hacia la mujer
que sostenía entre sus apéndices. No pensó en nada mientras
la forzaba a abrir los ojos con unos delgados dedos
simiescos, y oyó el alarido de la mujer cuando vomitó
488

