Page 493 - La estacion de la calle Perdido - China Mieville
P. 493
Ella aguardó.
—Señorita Lin, anteayer tuve una conversación de lo más
interesante con Lucky Gazid. Sospecho que hace un tiempo
que no lo ve. Ha estado trabajando de incógnito para mí. En
cualquier caso, como sin duda sabrá, en estos momentos
existe una carestía de mierda onírica en la ciudad. Los
desvalijamientos aumentan. El contrabando también. La
gente está desesperada. Los precios han enloquecido.
Simplemente no hay droga bastante para abastecer la ciudad.
Lo que esto representa para el señor Gazid, para quien la
mierda onírica es en estos momentos su sustancia predilecta,
es de imaginar. Ya no puede permitirse su mercancía, ni
siquiera con el descuento de empleado. Pues bien, el otro día
le oí maldecir. Estaba con el síndrome de abstinencia e
insultaba a cualquiera que se acercara, pero aquello fue algo
distinto. ¿Sabe qué es lo que repetía mientras se retorcía?
Algo fascinante. Era del estilo de « ¡Nunca debería haberle
dado esa mierda a Isaac!».
El cacto tras el señor Motley abrió sus enormes puños y
frotó sus dedos verdes y callosos. Después levantó un brazo
hacia el pecho descubierto y, con terrible deliberación, se
pinchó un dedo con una de sus espinas, comprobando el filo.
Su rostro era impávido.
— ¿No es interesante, señorita Lin? —prosiguió Motley
con enfermiza solicitud. Comenzó a caminar hacia ella de
lado, como los cangrejos, sobre sus innumerables piernas.
¿Qué es esto? ¿Qué es esto?, pensó Lin mientras se
aproximaba. No había donde esconderse.
—Y ahora, señorita Lin, alguien me ha robado posesiones
muy valiosas. Un grupo de pequeñas fábricas, si así lo
492

