Page 490 - La estacion de la calle Perdido - China Mieville
P. 490
aterrada, antes de callarse de repente al vislumbrar los
patrones mutantes de las alas de la polilla. Vio aquellas alas
estirarse y encogerse suavemente en un hipnótico lienzo, vio
la expresión en trance de Barbile cuando sus ojos se abrieron
para contemplar los colores cambiantes, vio su cuerpo
relajarse y vio a la polilla rezumar baba con vil anticipación,
su lengua inenarrable que se desenroscaba de nuevo desde
las fauces hediondas y ascendía por la camisa salivada de su
víctima hasta llegar a la cara, con los ojos aún vidriados en
éxtasis idiota ante aquel horror. Vio la punta emplumada de
la lengua recorrer suavemente el rostro de Barbile, su nariz,
sus orejas, e introducirse de repente a empellones en su boca
separándole los dientes (e Isaac sintió arcadas a pesar de
tratar de no pensar en nada), mientras, con una velocidad
indecente, la lengua desaparecía en su interior y los ojos se
le abrían como platos.
Y entonces Isaac vio parpadear algo en la piel bajo la
cabellera de la mujer, sobresaliendo, agitándose protuberante
bajo su pelo y su carne, como una anguila en el fango; vio un
movimiento ajeno a ella tras sus ojos, y vio el moco y las
lágrimas y el icor manar de los orificios de su cabeza
mientras la lengua escarbaba en su mente; justo antes de
escapar, Isaac vio cómo los ojos de Barbile se apagaban y el
estómago de la polilla se distendía, mientras la sorbía hasta
dejarla seca.
489

