Page 526 - La estacion de la calle Perdido - China Mieville
P. 526

El  oficial  la  observaba  con  atención,  manipulando  los

            diales de la caja que controlaban la intensidad y forma de la

            energía.

                Se produjo una violenta crepitación y Derkhan voló hacia

            atrás contra la pared y se desplomó sobre el suelo.

                El segundo oficial lanzó sus bulbos afilados por encima

            del borde de la mesa, esperando capturar a Lemuel, pero este

            se había pegado  todo lo  posible  a  la tabla y los garfios

            volaron  inofensivos  a  su  alrededor.  El  soldado  apretó  un

            botón y los cables se retiraron rápidamente a su posición de

            partida.

                Lemuel  observó  a  su  compañera  caída  y  preparó  las

            pistolas.


                Isaac gritaba enfurecido. Lanzó otro voluminoso frasco de

            inestables compuestos taumatúrgicos a la milicia. Se quedó
            corto, pero el matraz estalló con tal violencia que salpicó los

            escudos y por encima de ellos, se mezcló con el destilado e

            hizo que dos oficiales cayeran gritando al suelo mientras su

            piel se convertía en pergamino, y su sangre en tinta.


                Una voz amplificada tronó a través de la puerta. Era la del

            alcalde Rudgutter.

                —Detengan estos ataques. No sean inconscientes. No van

            a salir de aquí. Dejen de atacarnos y mostraremos clemencia.




                Rudgutter se encontraba en medio de su guardia de honor

            con  Eliza  Stem-Fulcher.  Era  del  todo  inusual  que
            acompañara a la milicia en sus redadas, pero aquella no era

            una acción ordinaria. Se encontraba al otro lado de la calle,

            algo alejado del taller de Isaac.




                                                           525
   521   522   523   524   525   526   527   528   529   530   531