Page 534 - La estacion de la calle Perdido - China Mieville
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La Tejedora volvió a alzarse para aparecer otra vez en la
plataforma de Isaac. Se arrastró hacia él y lo apresó con el
brazo libre.
...extravagante secular pululante...
cantaba mientras lo capturaba.
Isaac no podía resistirse. El toque de la Tejedora era frío e
inmutable, irreal. La piel era suave, como el cristal
pulimentado. Sintió cómo lo alzaban con estupenda facilidad
y lo envolvían con mimo bajo el brazo huesudo.
...diamétrica negligente feroz...
oyó decir a la Tejedora mientras rehacía sus imposibles
pasos hasta aparecer a siete metros de distancia, sobre el
cuerpo inerte de Derkhan. Los soldados alrededor de la mujer
se alejaron con miedo concertado. La criatura se acercó a su
forma inconsciente y la depositó junto a Isaac, que sintió su
calor a través de la ropa.
A Isaac le giraba la cabeza. La Tejedora se desplazaba de
nuevo hasta encontrarse al otro lado de la estancia, junto al
constructo. Durante unos minutos había olvidado su
existencia. La máquina se encontraba en su habitual lugar de
descanso en una esquina del taller, desde donde había
contemplado el ataque de la milicia. Giró el único rasgo de
su cabeza lisa, la lente de cristal, hacia la criatura. La
ineludible presencia arácnida introdujo una de sus dagas bajo
el artefacto y lo lanzó hacia arriba, haciendo caer al apático
autómata, del tamaño de un hombre, sobre su espalda
quitinosa, curvada. El constructo se balanceaba precario,
pero por mucho que la criatura se moviera no caía al suelo.
Isaac sintió un repentino dolor asesino en la cabeza. Gritó
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