Page 608 - La estacion de la calle Perdido - China Mieville
P. 608
39
—No os alarméis por mi avatar —siseó el hombre sin
cerebro a Isaac y los demás, sus ojos aún alerta, inciertos—.
No puedo sintetizar una voz, de modo que he reclamado este
cuerpo descartado que flotaba en el río para poder interceder
ante la vida de sangre. Eso —el hombre señaló a su espalda,
a la enorme y amenazadora figura del constructo que emergía
de la basura— soy yo. Esto —golpeó su carcasa trémula—
es mi mano y mi lengua. Sin el viejo cerebelo para confundir
al cuerpo con sus impulsos contradictorios, puedo instalar mi
propia entrada. —En un macabro movimiento, el hombre
alzó la mano y tocó el cable que se hundía tras sus ojos, hacia
el muñón de carne en lo alto de la espina dorsal.
Isaac sintió el enorme peso del constructo tras él. Se movió
inquieto. El zombi desnudo se había detenido a unos tres
metros de ellos, agitando su mano espasmódica.
— Sois bienvenidos —continuó con voz temblorosa—. Sé
de vuestras obras mediante los informes de vuestra
limpiadora. Es uno de los míos. Deseo hablar con vosotros
acerca de las polillas —El hombre destrozado miraba a Isaac.
Este se volvió hacia Derkhan y Lemuel. Yagharek dio un
paso hacia ellos. Isaac alzó la mirada y vio que los humanos
en la esquina no dejaban de rezar a aquel autómata
esquelético. Mientras observaba, divisó al técnico que lo
había visitado en el almacén. El rostro del hombre era todo
un estudio de fervorosa devoción. Los constructos que los
rodeaban, salvo los cinco guardias a su espalda, los modelos
de más recia construcción, seguían inmóviles.
Lemuel se humedeció los labios.
—Habla con él. Isaac. No seas maleducado...
607

