Page 649 - La estacion de la calle Perdido - China Mieville
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polillas y una... una de vuestras pequeñas unidades aéreas —
hojeó rápidamente los papeles—. Es cada vez más evidente
—aventuró— que limitarse a surcar los cielos de la ciudad
no ofrece resultados. No obstante, por muchas razones que
ya hemos discutido, siendo una muy importante nuestros
divergentes métodos de trabajo, no creemos que combinar
las patrullas sea especialmente provechoso. Sin embargo, es
sin duda necesario que coordinemos nuestros esfuerzos. Por
eso hemos extendido la amnistía legal para vuestra
organización durante esta misión conjunta. Del mismo
modo, estamos dispuestos a ofrecer una tregua temporal a la
estricta regla que prohíbe los aeróstatos no gubernamentales.
—Se aclaró la garganta. Estamos desesperados, pensó. Pero
apuesto lo que sea a que vosotros también—. Podemos
llegar a prestar dos naves aéreas, tras discutir sobre rutas y
horarios de utilización. El objetivo es multiplicar nuestros
esfuerzos en la caza aérea. Nuestras condiciones siguen
siendo las ya mencionadas: todos los planes deben discutirse
y aprobarse por adelantado. Además, todas las
investigaciones sobre la metodología de la caza serán
compartidas. —Se recostó en la silla y depositó un contrato
sobre la mesa—. Entonces, ¿te ha dado Motley autoridad
para tomar esta clase de decisión? Y si es así, ¿qué dices?
Cuando Isaac, Derkhan y Yagharek abrieron la puerta de
la pequeña cabaña junto al tren y cayeron en sus cálidas
sombras, agotados, apenas se sorprendieron al encontrar a
Lemuel Pigeon esperándolos.
Isaac tenía un humor de perros. Pigeon no tenía intención
de disculparse por nada.
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