Page 70 - La estacion de la calle Perdido - China Mieville
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con voz baja y dolida, como un deber que lamentara.

                —  Era  demasiado  abstracto.  No  era  digno  de  respeto.

            Hubo... una locura... Estaba loco. Cometí un acto detestable,

            un acto detestable...


                Sus palabras rompieron en gemidos de pájaro.

                —  ¿Qué  hiciste?  —  Isaac  se  aceró  ante  la  posible

            atrocidad.


                —  Esta  lengua  no  puede  expresar  mi  crimen.  En  mi
            idioma...  —  Se  detuvo  unos  instantes—.  Trataré  de

            traducirlo. En mi idioma decían... tenían razón... fui culpable

            de robo de elección... robo de elección en segundo grado...

            con total falta de respeto. —Yagharek volvía a mirar por la

            ventana. Alzó la cabeza de nuevo, pero no buscó la mirada

            del  humano—.  Por  filo  me  consideraron  Demasiado

            Demasiado Abstracto. Por ello no soy ya digno de respeto.
            Por ello soy lo que soy ahora. Ya no soy Persona Concreta y

            Respetada Yagharek. Ya no existe. Te dije mi nombre, y mi

            título. Soy Demasiado Demasiado Abstracto Yagharek No

            Digno de Respeto. Eso es lo que siempre seré, lo suficiente

            como para decírtelo.


                Isaac sacudió la cabeza cuando el garuda se sentó poco a
            poco al borde de su cama. Parecía una figura desesperada.

            Lo miró largamente antes de responder.


                — Tengo que decirte que... en realidad... eh... muchos de

            mis clientes son... no están en el lado correcto de la ley, por
            así decirlo. Mira, no voy a pretender que empiezo siquiera a

            comprender lo que hiciste, pero por lo que a mí respecta, no

            es asunto mío. Como dijiste, en esta ciudad no hay palabras

            para tu crimen; no creo poder entender lo que hiciste mal. —

            Isaac hablaba con lentitud y seriedad, pero su mente ya corría


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