Page 724 - La estacion de la calle Perdido - China Mieville
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También llevaba un gran cuajo de tubos enrollados, forrados
de metal.
Shadrach se arrodilló junto a él y bajó la cabeza. Isaac
enchufó el extremo de uno de los tubos en su lugar en la base
del casco y giró los tornillos para asegurarlo.
—Según el Consejo, los canalizadores usan un dispositivo
similar a una técnica llamada... ontolografía de
desplazamiento —musitó Isaac—. No me preguntes. El caso
es que estos tubos de escape liberan nuestros... eh... efluvios
psíquicos... y los descargan por aquí. —Miró a Yagharek—.
Así no hay huella mental, ni sabor, ni rastro. —Afianzó el
último perno y dio unos suaves golpecitos en el casco de
Shadrach. Luego bajó su propia cabeza y el mercenario
repitió la operación—. Si resulta que ahí abajo hay una
polilla, Yag, y te acercas a ella, te saboreará. Pero a nosotros
no debería poder. Esa es la teoría.
Cuando Shadrach hubo terminado, Isaac se incorporó y le
entregó a Yagharek los extremos de los tubos.
—Cada uno tiene unos... ocho, diez metros. Sostenlos
hasta que se tensen, y después libéralos para que los
arrastremos detrás. ¿De acuerdo? —Yagharek asintió. No le
gustaba que lo dejaran atrás, pero aceptaba sin duda alguna
que no había otra elección.
Isaac tomó dos cables enrollados y los adosó primero a la
máquina que portaba, y después a las válvulas de sus
respectivos cascos.
—Esto es una pequeña batería antiácida —explicó,
agitando la máquina—. Trabaja junto a un diseño mecánico
basado en la tecnología khepri. ¿Estamos listos? —Shadrach
comprobó rápidamente su pistola, tocó por orden todas las
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