Page 799 - La estacion de la calle Perdido - China Mieville
P. 799
Entonces se volvió hacia la escena que había delante de ella
y la magnitud de la reunión la hizo exhalar un jadeo.
Por todos lados, entregados a diferentes tareas cuyo objeto
se le escapaba, había casi un centenar de hombres y mujeres.
La mayoría de ellos eran humanos, aunque había también un
puñado de vodyanoi e incluso dos khepri. Todos vestían con
ropas baratas y sucias. Y casi todos ellos estaban
transportando enormes rollos de cable industrial o se
sentaban en cuclillas delante de otros tantos.
Los había de muchos estilos diferentes. La mayoría era
negra, pero los otros tenían revestimiento marrón y azul, o
rojo y gris. Había parejas de personas que se tambaleaban
bajo el peso de unos cables que tenían casi la anchura del
muslo de un hombre. Otros llevaban marañas de apenas seis
centímetros de diámetro.
La tenue barahúnda de las conversaciones se apagó
rápidamente al entrar Derkhan; todos los ojos del lugar se
volvieron hacia ella. El cráter de escombros estaba lleno de
cuerpos. Derkhan tragó saliva y lo contempló
cuidadosamente. Vio al avatar que se dirigía tambaleante
hacia ella, caminando sobre sus vacilantes y frágiles piernas.
—Derkhan Blueday —dijo con voz tranquila—. Estamos
preparados.
Derkhan pasó algún tiempo con el avatar, consultando un
mapa garabateado.
La sanguinolenta concavidad del cráneo abierto del avatar
emitía un extraordinario hedor. Con el calor, su peculiar tufo
a muerte se tornaba por completo insoportable, y Derkhan
798

