Page 886 - La estacion de la calle Perdido - China Mieville
P. 886
que están viniendo, pero... pero no pertenecen a la milicia.
Isaac lanzó una mirada de soslayo hacia los tejados. Sus
ojos se abrieron, llenos de incredulidad.
Acercándose a ellos con grandes y ruidosos pasos había
una batería de extraordinarios soldados de metal. La luz se
deslizaba sobre ellos, iluminando sus extremos con destellos
fríos. Estaban esculpidos en pasmoso y aterrador detalle. Sus
brazos y sus piernas se balanceaban con grandes impulsos de
potencia hidráulica y los pistones siseaban conforme se iban
acercando. Desde algún lugar situado ligeramente detrás de
sus cabezas venían pequeños reflejos de luces de reflector.
— ¿Quiénes coño son estos hijos de puta? —dijo Isaac con
voz ahogada.
La Tejedora lo interrumpió. Su voz volvía a ser fuerte,
resuelta.
...POR LA DIOSA ME CONVENCES... decía... MIRA
LAS INTRINCADAS MARAÑAS Y HEBRAS
CORREGIMOS DONDE LAS CRIATURAS MUERTAS
DESGARRARON PODEMOS REMODELAR Y COSER
Y REMENDAR MUY BIEN...
La araña se agitaba nerviosa adelante y atrás mientras su
mirada se mantenía fija en el negro cielo. Se sacó el casco de
la cabeza en un suave movimiento y lo arrojó despreocupa
hacia la noche. Isaac no oyó cómo caía... CORRE Y
ESCONDE SU PIEL...
decía... ESTÁ BUSCANDO UN NIDO POBRE
MONSTRUO ASUSTADO DEBEMOS APLASTARLO
COMO A SUS HERMANAS ANTES DE QUE ARAÑE
AGUJEROS EN EL CIELO Y EN EL FLUJO DE
885

