Page 888 - La estacion de la calle Perdido - China Mieville
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eficiente energía sus mecánicas anatomías. Pasaron junto a

            los soldados de rango inferior, oficiales recién reclutados que

            levantaron  las  miradas  boquiabiertas  hacia  los  rostros

            humanos  que  escudriñaban  intensamente  desde  la  parte
            trasera de las cabezas de hierro de los combatientes.


                Derkhan contempló las figuras cada vez más próximas y

            entonces tragó saliva y se acercó rápidamente a la Tejedora,

            que la esperaba con sus brazos humanos abiertos. Isaac y

            Yagharek  estaban  agarrados  de  los  apéndices  de  las

            cuchillas,  mientras  trataban  de  encontrar  asideros  con  las
            piernas en su amplio lomo.


                —No  vuelvas  a  hacerme  daño  —susurró,  mientras  su

            mano se deslizaba vacilante sobre la herida del lado de su

            cara. Enfundó sus pistolas y corrió hacia los aterradores y
            acogedores brazos de la Tejedora.




                El  segundo  dirigible  llegó  a  la  estación  de  Perdido  y

            desenrolló las cuerdas para que descendieran sus tropas. El

            escuadrón rehecho de Motley había llegado al punto más alto

            del  edificio  y  estaba  saltando  sobre  la  plataforma  sin

            detenerse. Los oficiales los contemplaban, acobardados. No

            comprendían lo que estaban viendo.

                Los rehechos atravesaron sin titubeos la corta barrera de

            ladrillos  y  solo  vacilaron  un  instante  al  ver  la  enorme  y

            parpadeante forma de la gigantesca araña saltando adelante

            y atrás entre los ladrillos, llevando tres figuras colgadas de la

            espalda como si fueran muñecas.

                Las  tropas  de  Motley  retrocedieron  lentamente  hacia  el

            borde, mientras la lluvia barnizaba sus impasibles rostros de

            metal. Sus pesados pies aplastaron los restos de los motores


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