Page 916 - La estacion de la calle Perdido - China Mieville
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Derkhan duerme cuatro horas, luego se sienta a solas,

            ahora que su tristeza y su culpa han tenido por fin tiempo

            para florecer. Lin se mueve inquieta, entrando y saliendo de

            la consciencia. Isaac dormita un rato y se come lo que hemos
            robado. Acuna constantemente a Lin. Habla de Jack

            Mediamisa con tono maravillado.


                Revisa los componentes gastados y rotos del motor de

            crisis, chasquea la lengua con desaprobación y frunce los

            labios. Me dice que puede volver a hacerlo funcionar, no es

            problema.

                Al escucharlo me abruma la nostalgia. La libertad

            definitiva. Lo deseo desesperadamente. Volar.

                Detrás de mí, él lee los periódicos que hemos robado.


                En el clima de crisis que se vive, la milicia recibirá

            poderes extraordinarios, dice. Podrán volver las patrullas
            abiertas, uniformadas. Puede que los derechos civiles sean

            recortados. Se está discutiendo la posibilidad de imponer la

            ley marcial.




                Pero a lo largo de este día tempestuoso, la mierda, la

            repugnante descarga, el veneno onírico de las polillas se

            está hundiendo lentamente a través del éter en dirección a la

            tierra. Imagino que puedo sentirlo mientras yazgo sobre

            estas planchas viejas; se hunde suavemente a mi alrededor,

            privado de su naturaleza por la luz del día. Se desliza como
            nieve sucia a través de los planos que rodean la ciudad, a

            través de las capas de materia, arrastrándose lejos de

            nuestra dimensión.


                Y cuando llega la noche, las pesadillas han desaparecido.




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