Page 278 - El Zoo De Papel Y Otros Relatos - Ken Liu
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detonante  no  sería  ninguna  soflama,  sino  alguna


             querida.



                    En ese momento, un relámpago iluminó la mente

             del  Observador.  Fue  como  si  estuviera  viendo  las

             riendas del poder pasando de manos de quienes tenían

             secretos a las de quienes conocían esos secretos. Cuando


             Daga  se  bajó  del  coche,  le  dio  las  gracias  y  le  deseó

             suerte.



                    El Observador se imagina cómo habrá sido la visita

             de este alto cargo a Boston. Seguramente había venido


             a  informarse  sobre la experiencia de la ciudad  con  el

             tren ligero; pero, en realidad, lo más probable es que no

             se tratara más que de unas vacaciones pagadas por el

             estado; una oportunidad de ir de compras a los lujosos


             comercios de Newbury Street, de disfrutar de festines

             caros  sin  miedo  a  que  los  alimentos  estuvieran

             contaminados ni en mal estado, y de poder deleitarse


             con  compañía  femenina  de  categoría,  de  manera

             anónima y sin la amenaza de dispositivos grabadores en

             manos de conciudadanos interesados en él.



                    Sube  el  vídeo  al  foro  y,  como  floritura  añadida,

             incluye un enlace a la biografía del gerifalte en la página


             del Ministerio de Transporte. Durante unos segundos

             lamenta ese dinero del que se acaba de privar, pero lleva


                                                                                                        278
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