Page 554 - El Zoo De Papel Y Otros Relatos - Ken Liu
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Chang Sheng pasaba los días en las montañas, en
compañía de su hacha y su machete, y con el vaivén de
sus hojas despejaba laderas enteras. ¡Crac! Niños que
jugaban en los montes se apresuraban a volver con sus
madres y les explicaban que habían visto un águila
enorme abatiéndose por entre los árboles y rompiendo
las ramas con su pico de hierro. ¡Zas! Niñas haciendo la
colada en el río corrían de vuelta al pueblo y se contaban
entre ellas que habían oído un tigre furioso corriendo
por el bosque y derribando arbolillos con sus enormes
zarpas.
Los haces de leña eran intercambiados con los
vecinos por harina de sorgo y verduras encurtidas. El
hijo esperaba mientras la madre comía en silencio,
sazonando los alimentos con sus lágrimas. Chang Sheng
parecía alimentarse únicamente a base de hidromiel de
sorgo y vino de ciruela. Con cada trago, su faz se
oscurecía y arrebolaba incluso más. El tono rojo del
sorgo y de las ciruelas jamás se borraría de su rostro.
LA CENA
—¡Chila, chila! —llamó Ah Yan, interrumpiendo la
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