Page 611 - El Zoo De Papel Y Otros Relatos - Ken Liu
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Por una vez, Jack Seaver no supo qué replicar a su
esposa.
—¿Y qué me dices de la carpintería?, ¿de darles el
último acabado a los muebles? O también podría
contrataros para trabajar en mi tienda como
dependientes —propuso Jack a Ah Yan.
—No te lo puedes permitir —respondió este—.
Cobramos veinticinco centavos por camisa, lo que
supone casi diez dólares al día solo de los solteros. Y ni
siquiera estoy contando el dinero de las mantas y
sábanas de los hoteles. Y me han dicho que planchamos
mejor de lo que planchaban las mujeres. —Ah Yan
sonrió atribulado y flexionó su nervudo brazo derecho
para mirar el inflamado pulgar al extremo del mismo—
. Hasta tengo el pulgar cada vez más grande de tanto
empujar la plancha todo el día. Cuando vuelva a casa,
mi mujer dará botes de alegría al enterarse de que me
he convertido en todo un maestro del planchado.
A Jack siempre le resultaba chocante oírle hablar de
su familia; le recordaba que Ah Yan, que le parecía ser
extremadamente joven, no era tan solo un muchacho
inteligente que sabía cocinar y hacer la colada, sino
también un marido y probablemente un padre que se
había visto obligado a aprender a realizar esas tareas
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