Page 703 - El Zoo De Papel Y Otros Relatos - Ken Liu
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—Esperad, no sé si conozco a…
—¡Calla! —Tian tiró de ella—. ¿Es que estás loca?
Esos no son alguaciles del magistrado, sino nada menos
que soldados imperiales. ¿Cómo vas a reconocer a un
hombre buscado por el emperador?
—Pero…
—Estoy convencido de que te equivocas. Como
alguno de los soldados te oiga, ni el mayor maestro de
litigios de China podrá ayudarte. Y bastantes problemas
tienes ya. En lo que se refiere a política, lo mejor es boca
muda, ojos ciegos y oídos sordos.
Muchos de mis monos compartían esa filosofía, pero yo
no estoy de acuerdo con ella, dijo el Rey Mono.
Típico de un rebelde recalcitrante como tú. Pero claro, tú
puedes hacer que te crezca una nueva cabeza cuando te la
cortan, un privilegio que la mayoría de nosotros no
disfrutamos, pensó Tian Haoli.
En el exterior del yamen, Tian cogió la baqueta y
empezó a golpear el Tambor de la Justicia, solicitando
así al tribunal que su querella fuese escuchada.
Media hora más tarde, un enfadado magistrado Yi
miraba de hito en hito a las dos personas arrodilladas a
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