Page 56 - COELHO PAULO - El Demonio Y La Srta Prym 4.RTF
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comprendiera que lo que decía era cierto.
                   -Tal vez pienses que los fabricantes de armas
                   son la peor gentuza del mundo. Y tal vez tengas
                   razón; pero lo cierto es que, desde el tiempo de
                   las cavernas, el hombre ha utilizado armas;
                   primero para matar animales, después para
                   conquistar el poder sobre los demás. El mundo ha
                   existido sin agricultura, sin ganadería, sin
                   religión, sin música, pero jamás ha existido sin
                   armas.
                            El hombre cogió una piedra del suelo.
                   -Y ésta, la primera de ellas, fue generosamente
                   entregada por la Madre Naturaleza a los que debían
                   enfrentarse a los animales prehistóricos. A buen
                   seguro que una piedra como ésta salvó a un hombre,
                   y este hombre, después de incontables
                   generaciones, hizo posible que tú y yo naciéramos.
                   Si él no hubiera tenido esa piedra, el carnívoro
                   asesino lo habría devorado, y centenares de
                   millones de personas no habrían nacido.
                            El viento arreciaba por momentos, y la lluvia
                   era molesta, pero sus miradas no se desviaban.
                   -Del mismo modo que muchas personas critican a
                   los cazadores pero Viscos los acoge con toda pompa
                   porque vive de ellos, del mismo modo que mucha
                   gente detesta las corridas de toros, pero compran
                   carne en la carnicería alegando que los animales
                   sacrificados en mataderos tuvieron una muerte
                   "digna", también mucha gente critica a los
                   fabricantes de armas, pero continuarán existiendo
                   hasta que no quede ni una sola arma sobre la faz
                   de la tierra. Porque, mientras quede un arma,
                   deberá existir otra; de lo contrario, el
                   equilibrio, estará peligrosamente descompensado.
                   -¿Y qué tiene eso que ver con mi pueblo?
                   -preguntó Chantal-. ¿Qué tiene que ver con
                   desobedecer los mandamientos, con el crimen, con
                   el robo, con la esencia del ser humano, con el
                   Bien y el Mal?
                            Los ojos del extranjero se ensombrecieron, como
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