Page 96 - COELHO PAULO - El Demonio Y La Srta Prym 4.RTF
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miedo, pero con la intención bastaba para
responder a su pregunta: el ser humano es
esencialmente malo. Como sabía que ella pensaba
huir, la apuesta que habían hecho la noche
anterior ya no tenía ningún sentido, él podría
volver al lugar de donde vino (¿de dónde vino?)
con su tesoro intacto y sus sospechas confirmadas.
Intentó sentarse en la posición más cómoda
posible, pero no había manera; sería mejor que se
quedara inmóvil. El fuego mantendría alejado al
lobo, pero no tardaría mucho en llamar la atención
de los pastores que había por allí. Y los verían
juntos.
Recordó que era sábado. Todos estarían en sus
casas llenas de trastos horribles, reproducciones
de cuadros famosos colgadas en las paredes,
imágenes de santos de escayola, intentando
distraerse. Y, aquel fin de semana, tendrían la
mejor distracción desde el fin de la segunda
guerra mundial.
-¡No hables conmigo!
-No he dicho nada.
Chantal tenía ganas de llorar, pero no quería
hacerlo delante de él. Contuvo sus lágrimas.
-Te salvé la vida. Merezco el oro.
-Te salvé la vida. El lobo estaba a punto de
atacarte.
Era cierto.
-Por otro lado, creo que has salvado algo que
hay dentro de mí -continuó el extranjero.
Era un truco. Fingiría que no lo había oído;
aquello era una especie de permiso para quedarse
con su fortuna, largarse para siempre y punto
final.
-La apuesta de ayer. Mi dolor era tan grande
que quería que todos sufrieran tanto como yo;
sería mi único consuelo. Tienes razón.
Al demonio del extranjero no le gustaba nada
lo que estaba oyendo. Pidió al demonio de Chantal
que le ayudara, pero éste era un recién llegado y

