Page 123 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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Un rallador tenía la forma de una aspirina excepto

               que las partes de arriba y abajo eran más abombadas


               para  soportar  la  presión  ambiental;  ya  que,  como  la

               mayoría  de  los  dispositivos  nanotecnológicos,  los

               ralladores  estaban  llenos  de  vacío.  Dentro  había  dos


               centrifugadoras  girando  sobre  el  mismo  eje  pero  en

               sentidos distintos, evitando así que la unidad actuase


               como un giroscopio. El dispositivo podía dispararse de

               varias  formas;  la  más  primitiva  era  una  bomba  de

               tiempo de siete minutos.




                  La detonación disolvía los enlaces que mantenían las


               centrifugadoras unidas por lo que, de pronto, miles de

               balísticulas volaban hacia fuera. La concha se rompía

               con facilidad y cada balísticula producía una onda de


               choque,  causando  sorprendentemente  poco  daño  al

               principio,          trazando           una         distorsión          lineal        y

               ocasionalmente arrancando un trozo de hueso. Pero tan


               pronto como reducían su velocidad hasta la del sonido,

               las  ondas  de  choque  se  apilaban  sobre  las  ondas  de

               choque para producir un estampido sónico. Entonces


               todo el daño se producía a la vez. Dependiendo de la

               velocidad  inicial  de  las  centrifugadoras,  eso  podía


               suceder a una distancia variable del punto de detona‐

               ción;  casi  todo  lo  que  estaba  dentro  de  ese  radio


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