Page 100 - El Ladrón Cuántico- Hannu Rajaniemi
P. 100
Aletargado. Tal vez sea eso lo que debería estar
buscando: el Reloj de quienquiera que haya sido yo
aquí.
Contemplo la idea. Se me antoja demasiado simple,
por así decirlo, demasiado poco elegante, demasiado
frágil. ¿Haría mi antiguo yo algo así? ¿Almacenaría
sus secretos en la exomemoria de una entidad de la
Oubliette? Con un escalofrío, concluyo que no tengo
ni idea.
Impulsado por la necesidad de hacer algo que me
restituya la sensación de volver a ser yo, me incorporo
y recorro el borde del ágora hasta tropezarme con una
chica bonita. Está sentada en otro banco, al lado de
una fabricadora pública, calzándose el par de patines
en línea con enormes ruedas inteligentes que acaba de
imprimir. Lleva puesto un top blanco y unos
pantalones cortos del mismo color que dejan al
descubierto unas piernas como columnas de oro
torneado, interminables y perfectas.
—Hola —la abordo, regalándole la mejor de mis
sonrisas—. Estoy buscando la Biblioteca de la
Revolución, pero me han dicho que no hay ningún
mapa. ¿No sabrías indicarme la dirección adecuada,
por casualidad?
Arruga el botón bronceado que tiene por nariz y se
esfuma, reemplazada por un marcador de posición de
100

