Page 112 - El Ladrón Cuántico- Hannu Rajaniemi
P. 112
Me acerco a él lentamente, entre la multitud. Su
textura es distinta de todo lo demás que me rodea,
más definida. Quizá sea la mugre de su rostro y los
harapos parduzcos con los que se cubre, o los oscuros
ojos castaños, tan distintos de los de los marcianos.
Sólo unos metros más…
Pero está provocándome. Suelta una risita tan
delicada como un pétalo cuando me abalanzo sobre él
y se escabulle bajo los zancudos vehículos públicos.
Mi tamaño me impide seguirlo y debo conformarme
con abrirme paso entre la multitud para esquivar los
vehículos y a sus pacientes pasajeros.
El chico soy yo. Recuerdo haber sido él, en mi sueño.
Los recuerdos están comprimidos como una
mariposa por el peso de los siglos, tan frágiles que se
desmenuzan cuando los toco. Había un desierto, y un
soldado. Y una mujer en una tienda. Quizá el
muchacho esté en mi cabeza. Quizá se trate de algún
tipo de constructo que mi antiguo yo dejó atrás. Sea
como fuere, necesito saberlo. Grito su nombre; no el
de Jean le Flambeur, sino otro más antiguo.
Una parte de mí está contando los segundos hasta que
Mieli consiga desembarazarse de su pequeña
distracción y me bloquee, o me envíe a algún nuevo
infierno. Tal vez disponga tan sólo de unos minutos
para averiguar lo que tenga que decirme, sin mi
112

