Page 88 - El Ladrón Cuántico- Hannu Rajaniemi
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La  muchacha  se  lo  queda  mirando  con  los  ojos


           abiertos  de  par  en  par.  Los  tentáculos  se


           desenganchan.  Las  rodillas  de  Isidore  dejan  de


           sostenerlo. El suelo de cemento está duro.



           —No tenía ni idea. Él nunca… —Élodie baja la mirada


           a sus manos—. ¿Qué he…? —Sus dedos se engarfian


           como            garras            y       los        tentáculos                los        imitan,


           abalanzándose  sobre  su  cabeza  y  perdiéndose  de


           vista entre sus cabellos. La muchacha se desploma,


           convulsionándose.  Isidore  no  quiere  verlo,  pero  le


           faltan las fuerzas, aun para cerrar los ojos.



           —Uno  de  los  despliegues  de  estupidez  más


           espectaculares  que  he  visto  en  mi  vida  —dice  el


           Caballero.




           Isidore esboza una sonrisa. La espuma sanitaria que


           le  envuelve  la  cabeza  parece  un  casco  de  hielo.  Se


           encuentra tendido en una camilla, en los terrenos de


           la fábrica. A su alrededor deambulan Resurrectores


           embozados en túnicas oscuras y estilizados biodrones


           del inframundo.



           —Nunca he aspirado a la mediocridad. ¿Capturasteis


           al vasilev?



           —Ya lo creo. El muchacho, Sebastian. Llegó e intentó


           comprar el vestido, decía que iba a ser una sorpresa


           para  Élodie,  para  levantarle  el  ánimo.  Se


           autodestruyó en el momento de la detención, como





                                                                                                              88
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