Page 302 - Herederos del tiempo - Adrian Tchaikovsky
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Se produjo un breve destello y una llamarada en


              el  abdomen  de  la  hormiga,  que  estaba


              dirigiéndose agresivamente hacia ellos.



              Apuntándoles, fue la palabra que vino a la mente

              a Holsten.



              Entonces ese extremo de la cabina se incendió.



              La  tripulación  retrocedió  del  súbito  chorro  de


              llamas            que           estaba            arrojando                sustancias

              inflamables  por  el  espacio  cerrado.  Nessel


              tropezó  y  se  cayó  sobre  Holsten  y  Tevik,


              palmeándose el brazo. De repente una línea de


              fuego apareció entre ellos y la esclusa, alzándose

              tanto  que  parecía  imposible,  y  mostrando  una


              combustión  más  violenta  y  rápida  de  lo  que


              podía            esperarse.               Y        la       hormiga               seguía

              expulsándolo;  ahora  el  plástico  de  las  consolas


              estaba derritiéndose, llenando el aire con vapores


              tóxicos.



              Lain se tambaleó hacia la parte trasera, tosiendo,

              y manoteó uno de los paneles, buscando el cierre


              de  emergencia.  Holsten  se  dio  cuenta  de  que


              estaba intentando abrir el acceso a la bodega… o

              adonde  había  estado  la  bodega.  Al  cabo  de  un


              momento, la pared trasera de la cabina se abrió


              mostrando un espacio vacío y Lain casi cayó por

              él.
















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