Page 292 - El hombre ilustrado - Ray Bradbury
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Los  hombres  se  lanzaron  unos  contra  otros,  sin


           saber por donde empezar. Las manos se retorcían.


           Todos gritaban. Mark los observaba, satisfecho.



           Johnson cayó hacia atrás metiéndose la mano en la

           chaqueta.



           —Muy bien —dijo—. Terminaremos ahora. Ahí va,


           Smith.



           Y una bala hirió a Smith en el pecho. Smith cayó.


           Los otros hombres aullaron apartándose. Johnson

           apuntó e hizo fuego, dos veces más.



           —¡Basta! —gritó Mark.



           Nueva  York  surgió  alrededor  de  los  hombres,


           desde las rocas hacia el cielo. El sol brillaba en los


           edificios. El tren aéreo tronaba sobre las calles. Los

           remolcadores  resoplaban  en  el  agua.  La  señora


           verde miraba a través de la bahía, con una antorcha


           en la mano.



           —¡Miren, idiotas!



           Una constelación de capullos primaverales se abrió

           en el Central Park. El viento traía el olor del césped


           recién cortado.



           Y  en  el  centro  de  Nueva  York,  aturdidos,  se


           tambaleaban los hombres. Johnson hizo fuego otras

           tres  veces.  Saul  corrió  hacia  él.  Se  lo  llevó  por


           delante.



           El  revólver  saltó,  y  salió  otro  tiro.  Los  hombres


           dejaron de moverse.




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