Page 597 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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Nell está más interesada en las puertas que en
las paredes. Las puertas secretas ocultas son
particularmente interesantes.
Piona y Elizabeth se movieron inseguras,
siguiendo con las manos rosadas la piedra
húmeda, incapaces de ver adonde se dirigía
Nell. Nell atravesó la hierba hasta alcanzar un
pequeño declive. Casi desapareció en él al
dirigirse hacia la base del muro.
—Una abertura para drenaje —explicó Finkle‐
McGraw—. No se preocupe, por favor.
Cabalgué por esa zona esta mañana. La
corriente sólo llega a los tobillos, y el diámetro
del hueco es el justo para niñas de ocho años. El
túnel tiene varios metros de largo; más
prometedor que amenazador, eso espero.
Piona y Elizabeth se movían con cautela,
sorprendidas por el descubrimiento de Nell.
Las tres chicas desaparecieron en la hendidura.
Unos momentos después, podía distinguirse
un resplandor rojo moviéndose con rapidez por
el páramo más allá del muro. Piona se subió a
una pequeña formación rocosa que marcaba el
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