Page 598 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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comienzo del páramo, haciendo agitadas
señales a sus compañeras.
—Nell encuentra el pasaje secreto, pero es
cautelosa y paciente. Elizabeth se reprime por
su impulsividad anterior; se siente tonta y
quizás un poco resentida. Piona...
—Sin duda Piona ve la entrada mágica a un
reino encantado —dijo la señora Hackworth—,
e incluso ahora está sorprendida de que no haya
poblado el lugar de unicornios y dragones. No
vacilaría en atravesar el túnel. Este mundo no es
donde Piona quiere vivir, Su Gracia. Ella quiere
otro mundo, donde la magia esté por todas
parte, y las historias estén vivas y...
Su voz se apagó, y se aclaró la garganta
incómoda. Lord Finkle‐McGraw la miró y vio
dolor en su cara, enmascarado con rapidez.
Comprendió el resto de la frase sin necesidad
de oírla... y mi marido estuviese aquí con
nosotras.
Un par de jinetes, un hombre y una mujer,
trotaron por el sendero de gravilla que corría
por el borde del jardín, atravesando el par de
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